Quienes presentan bajo peso al nacer, es
decir menos de 2,500 gramos, (2.5 kilogarmos) tienen mayor probabilidad de
desarrollar problemas de aprendizaje, de atención, una capacidad limitada para
integrarse a diversos ambientes, inestabilidad emocional, además que, a largo
plazo, tienen menos oportunidades de terminar una carrera profesional o de
encontrar un buen trabajo, aseguró el doctor Javier Mancilla Ramírez, director
del Instituto Nacional de Perinatología (INPer).
El director del INPer y miembro de la
Academia Mexicana de Medicina, también comentó que este peso bajo al nacer
(menor a 2500 g) es ya un problema de Salud Pública en México, “incluso las
cifras publicadas por la Secretaría de Salud en la última década muestran que
el bajo peso se ha incrementado de 7.51 al 8.42 por ciento y está relacionado
con el 60 por ciento de las muertes infantiles”, dijo.
Por su parte del doctor Rodrigo Ayala Yañez,
Director del Área de Programas Académicos, del INPer, explicó que “la prematurez es una condición asociada con bajo
y muy bajo peso al nacer, y es durante la edad pediátrica cuando los infantes
tienen un mayor riesgo de presentar enfermedades neurológicas como parálisis
cerebral, convulsiones, retraso mental, y otros problemas como sordera o
ceguera”.
En estudios realizados en países
desarrollados, con jóvenes o adultos quienes al nacer tuvieron alguna de estas
condiciones, “se ha encontrado que tienen problemas de aprendizaje, atención,
capacidad para integrarse a diversos ambientes, mayor inestabilidad emocional,
y a largo plazo, menos oportunidades de terminar una carrera profesional o de
encontrar un buen trabajo”, refirió.
En el mismo sentido, la doctora Alejandra
Coronado, adscrita a la UCIN, refirió que se ha demostrado como uno de los
factores determinantes del peso al nacer, es el estado nutricional de la madre
antes del embarazo, siendo este periodo una oportunidad única para cuidar su
salud, pues se verá reflejado igualmente en el bienestar del futuro recién
nacido y tendrán un impacto de por vida.
El doctor Javier Mancilla, destacó que, si
bien no hay un tratamiento específico, sí es muy importante mantener antes y
durante el embarazo una nutrición adecuada para la mujer y su bebé, y para
cuando éste nazca. “En algunos casos, podemos identificar en la etapa temprana
del embarazo algunos factores de riesgo que conducirían a un bajo peso al
nacer, y con algunas acciones reducirlos o eliminarlos, a través de cambios del
comportamiento y tratamiento de afecciones crónicas”.
Es difícil para una madre decir si porta un
bebé con menor peso al normal, especialmente si es un primer embarazo. Sin embargo,
“si está embarazada y siente que su bebé parece muy pequeño, debe consultar con
su médico; y también acudir a él si su bebé o niño no pareciera estar creciendo
o desarrollándose a un ritmo normal”, recomendó el doctor Ayala Yañez.
Prevención:
Si bien no hay estrategias de prevención
demostradas, existen algunas medidas que se pueden tomar para aumentar las
probabilidades de dar a luz un bebé con peso saludable. “Alimentarse y
descansar adecuadamente, evitar los cigarrillos, drogas y alcohol contribuirá
al desarrollo de un niño más saludable” enfatizó la doctora Coronad, de la UCIN
del INPer.
Para abordar integralmente el tratamiento y prevención de esta complicación médica, entre otros importantes temas de perinatología, se realizará del 7 al 9 de septiembre la 28ª Reunión Anual y 2º Congreso de Medicina Perinatal, en el Hotel Crowne Plaza WTC, ciudad de México, con ponentes que mostrarán el conocimiento de vanguardia, aplicable por personal de salud.
Los especialistas coincidieron en la necesidad
de ver el embarazo como un proceso que inicia desde antes, con el cuidado
previo de la salud de la madre, para prever, comenzar y vivirlo, en las mejores
condiciones de salud posible, pues el objetivo es alcanzar condiciones óptimas
de bienestar para la madre y el bebé.

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