También se presenta comezón, pequeños vasos
sanguíneos visibles y acné; expresó el doctor José Abel de la Peña, director
del Instituto de Cirugía Plástica, S. C. El doctor agregó que por ello es de suma
importancia acudir con un cirujano plástico certificado, idealmente antes de
llegar a la etapa de la menopausia, para prevenir o eliminar, si ya se
encuentra en este proceso, los eventos que alteran la apariencia física de la
mujer.
Dentro de los procedimientos más comunes que
existen, para evitar o borrar la resequedad generalizada de la piel, pérdida de
la elasticidad y tono de la misma, está la prescripción de cremas y compuestos
-tópicos o tomados-, mismos que sólo mantienen la hidratación de la piel de
manera un tanto superficial.
Para obtener resultados más drásticos existen
otros medios más revolucionarios que ofrece la cirugía plástica como la
aplicación de ácido hialurónico de bajo peso molecular, el cual tiene el
objetivo único de mejorar la hidratación de la piel (en este caso no de
restablecer volumen tisular).
La misma resequedad que se presenta al llegar
a la menopausia incrementa la visibilidad de las líneas de expresión facial, lo
cual hace que la persona aparente ser de mayor edad a la que tiene. Una
solución a este problema es la utilización de Dysport®, toxina botulínica tipo
A; la cual al paralizar parcialmente los músculos que crean dichas líneas de
expresión mejora la apariencia general del rostro.
Existe además el tratamiento con
radiofrecuencia, el cuál conlleva varios beneficios, tales como: disminución de
flacidez, aumento del tono de la piel y promueve la formación de colágena. La
gran ventaja es que no es invasivo, no requiere de anestesia o de tiempo de
recuperación. Ahora bien, si el objetivo es mejorar la calidad de la piel,
eliminar las capas superficiales y las manchas, así como mejorar su tono y
elasticidad, el mejor tratamiento es la aplicación de láser.
Conforme envejecemos, los tejidos de nuestro
rostro pierden fortaleza y elasticidad, cuando el deterioro es leve a moderado
las modalidades mencionadas con anterioridad proporcionan resultados
excelentes. Sin embargo, cuando el deterioro muestra un umbral de retracción
cutánea, aún no existe mejor solución que la cirugía plástica, que se enfoca en
restablecer la posición jovial de los tejidos profundos del rostro eliminando
únicamente la piel redundante.
Cabe señalar que los mismos procedimientos
mencionados para el rostro pueden ser extrapolados a la región cervical,
mejorando los estigmas del envejecimiento y cambios hormonales de la menopausia.
Una recomendación crucial es hacer ejercicio
regularmente ya que se disminuye con ello la gravedad de los síntomas de la
menopausia, la incidencia de osteoporosis, así como de enfermedades
cardiovasculares. Otros beneficios de la actividad física son la reducción de
estrés, de grasa corporal, de intensidad de los calores repentinos y mejora la
calidad dérmica al aumentar la cantidad de colágena cutánea.
La dieta es otro factor importante de
prevención, donde ingerir alimentos altos en omega 3 y aumentar la proporción
de aceites (canola, girasol o de oliva) mejorará la calidad de la piel. Además,
se recomienda la ingesta de abundante agua para hidratar la piel desde adentro.
La protección solar y evitar el tabaco son recomendaciones determinantes para
evitar el envejecimiento prematuro y el riesgo de enfermedades
cardiovasculares, pulmonares y cáncer.

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