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jueves, 15 de septiembre de 2011

Síndrome Mielodisplásico, una alteración sanguínea que puede producir cáncer



El proceso sanguíneo que ocurre en el cuerpo es maravilloso, pues entre 9 y 10 millones de células sanguíneas se producen de manera diaria. Sin embargo, por un desgaste de DNA, se alteran las células y pierden la capacidad para multiplicarse de manera normal, lo que da como consecuencia el desarrollo del Síndrome Mielodisplásico, que se presenta por lo regular en personas mayores de 50 años de edad”, comenta el doctor Victor Salinas, Onco-hematólogo.
El Síndrome Mielodisplásico MDS , (por sus siglas en inglés), es el nombre de un grupo de afecciones que ocurren cuando se dañan las células productoras de sangre en la médula ósea.
Para comprender este padecimiento es necesario saber que la médula ósea se encuentra dentro de ciertos huesos, incluyendo el cráneo, las costillas, la pelvis y la columna vertebral. Está constituida por células productoras de sangre, células adiposas y tejidos de sostén que facilitan el crecimiento de las células productoras de sangre. Una pequeña fracción de células productoras de sangre se conoce como células madre de la sangre, las cuales son necesarias para producir nuevas células. Cuando una célula madre se divide se originan dos células: una que permanece como célula madre y otra que puede seguir cambiando y dividiéndose para producir células sanguíneas. Existen tres tipos de células sanguíneas: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas, con funciones específicas cada una.
En el Síndrome Mielodisplásico, algunas de las células en la médula ósea son dañadas y presentan problemas para producir nuevas células sanguíneas. Por lo tanto, muchas de las células sanguíneas que son producidas por las células de la médula ósea son defectuosas. El organismo destruye muchas de estas células sanguíneas anormales, dejando al paciente con bajos recuentos sanguíneos, ya que no existen suficientes células sanguíneas normales.
En aproximadamente una tercera parte de los pacientes, el MDS puede progresar y convertirse en un cáncer de rápido crecimiento de las células de la médula ósea llamado leucemia mieloide aguda. Debido a que la mayoría de los pacientes no padece leucemia, el MDS estuvo anteriormente clasificado como una enfermedad de bajo potencial maligno. Ahora que los médicos conocen más se considera una forma de cáncer. La razón principal para esto es que el MDS es una enfermedad clonal. Esto significa que existe una gran población de células anormales que provienen todas de una célula única anormal. Estas tienen los mismos genes (como si fueran gemelos idénticos) y comparten características de crecimiento anormal. El crecimiento clonal es típico de un cáncer.
“Esta enfermedad se presenta por lo general en adultos mayores a 50 años de edad, aunque no se descarta en personas menores. Este síndrome surge debido a que es un desgaste de DNA. Como es bien sabido, normalmente se produce sangre de manera continua dentro de los huesos, es decir entre 9 y 10 mil células diarias”, agrega el Dr. Salinas.
Saber si se va a padecer esta enfermedad es muy complicado como muchas otras, pues son sólo los estudios constantes los que permiten anteponerse y actuar de manera inmediata.
Por ejemplo, una de las características es la falta de glóbulos rojos, lo que ocasiona cansancio, falta de aire, palidez, hinchazón de piernas. De igual manera,  faltan plaquetas, hay presencia de sangrados en piernas, en nariz,  y moretones. Si faltan glóbulos blancos, pueden presentarse infecciones y tener fiebre. Todo esto puede degenerar en leucemia, dolores óseos, fiebre alta y  fallo medular, que es la incapacidad de producir sangre.
“Cabe señalar que se ha visto que personas sometidas a terapias modernas de quimioterapia por enfermedad de Hodgkin, del linfoma no Hodgkin o de la leucemia linfocítica aguda infantil, suelen tener mayor predisposición a síndrome mielodisplásico. Y con menor frecuencia en aquellas personas que han sido tratadas por cáncer de seno, de pulmón, de los ovarios, de testículos, del sistema gastrointestinal o de otros cánceres. Así como también en aquellas que utilizan sustancias o solventes en su trabajo, como sucede en la industria petrolera, textil, de pieles, etc.”, comenta el galeno. 
En cuanto a tratamientos el transplante de médula ósea es el que ofrece mayores expectativas, sin embargo, para llevarlo a efecto el paciente debe contar con un estado físico estable, esto es “Pacientes que cuenten con un estado físico lo más estable posible, lejos de cardiopatías, diabetes y otros factores que pueden hacer problemática la cirugía”, comenta el Dr. Salinas.
Sin embargo, aunado a la cirugía, se encuentran otros fármacos como Vidaza, que es el primer medicamento que la FDA aprueba para su uso en Síndrome Mielodisplásico. Uno de los beneficios de este fármaco es que puede ayudar a que su médula ósea produzca células sanguíneas sanas. Como resultado, su recuento de células sanguíneas puede comenzar a subir. De igual forma, como los pacientes requieren de transfusiones de sangre, este medicamento puede disminuir la necesidad de transfusiones. Eso significa que el paciente  puede sentirse menos cansado y con menos episodios de fiebre.

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